Hechizado por la
fragilidad del tronco de un árbol
sacudido por seísmos
continuos.
- No te preocupes, a
mi siempre me tiemblan las piernas cuando te acercas -
Desesperado porqué
no desaparezca en vano
y se convierta, por
ejemplo: en el libro favorito de mis hijos.
- Que pueda seguir
acariciándote con las mismas manos -
En cualquier caso,
la cara de buena persona
casi siempre se
corresponde con un alma rota.
- Y tú tenías la
misma cara que Bambi cuando te conocí -