Habitáculos vacíos,
tan vacíos como una mirada que no
comprende
por qué somos nosotros entre tanta
gente.
Nos enseñan qué decir, como saludar y
vestir,
lo qué está bien, lo qué está mal,
a nunca desistir,
y yo no dejo de pensar lo mucho que me
gusta ir desnudo;
En un mundo en que nadie es libre
pues solo te da la opción de luchar o
rendirte.
Así que, por favor, miénteme si vas a
protegerte,
pero habita en medio de todo, rodeado
de nada con la cabeza alta
y esta premisa en mente:
Las circunstancias marcan, pero son los
pensamientos los que matan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario